Un compromiso de amor 

by Minerva Colón-Pino

(Foto/Cortesía del Cuartel Internacional del Ejército de Salvación)

Una charla con el General Lyndon Buckingham sobre nuestro pacto sagrado.


El General Lyndon Buckingham, líder internacional del Ejército de Salvación, conversó recientemente conmigo a través de Zoom para compartir su amor por la Iglesia, su camino profundamente personal con el concepto del pacto y sus esperanzas para el Congreso del General 2026 que se aproxima: Nuestro Pacto Sagrado en Hershey, Pensilvania. Él cree que este encuentro tiene el potencial de dar lugar a una nueva ola de renovación espiritual y compromiso con el pacto en todo el Territorio Este de EE. UU. y más allá. Nuestra conversación abarcó muchos temas, entre ellos los retos globales que enfrenta el Ejército. Pero estos temas siguieron siendo los mismos: el significado del pacto y el poder de la oración.

«El pacto tiene que ver con las relaciones y el amor»

El General empezó con una reflexión muy personal. Explicó que el pacto no es un contrato ni un acuerdo transaccional: es un compromiso de amor arraigado en la relación con Dios y con los demás. «Incluso antes de que alguien firme un pacto», dijo, «ya ha hecho un compromiso con Dios en el momento en que se entrega a Cristo». También se refirió a su relación con la Comisionada Bronwyn Buckingham en el mismo sentido.

Para él, este camino comenzó temprano. De adolescente, firmó sus Artículos de Fe, más por querer formar parte del grupo de la banda de adultos que por tener un profundo conocimiento de la Palabra de Dios. Pero todo cambió el 12 de agosto de 1979, en un evento de los Consejos Juveniles. Allí experimentó el amor de Dios con tanta intensidad que lo describe como si «a un ciego le hubieran abierto los ojos». Más tarde, firmó su llamado al oficialato —un documento que aún conserva en su Biblia— y eventualmente el Compromiso del Oficial en 1990, un momento que él describe como una «entrega total».

El pasado octubre, sufrió una emergencia médica mientras ministraba en Hong Kong. Ese episodio le hizo reflexionar seriamente sobre su compromiso con Dios.

«Como mínimo, fue un recordatorio evidente de ese encuentro tan real», dijo. «Creo que es importante hacer la distinción de que podemos estar comprometidos con el Señor en nuestro corazón sin necesidad de un documento formal que diga que hicimos un pacto con Él. Pero para mí, ese documento se convirtió en un recordatorio de experiencias y encuentros que aún sigo viviendo y a los cuales deseo seguir honrando».

Hace poco, el General y la Comisionada Buckingham hicieron su primera visita oficial de 2026 a Uganda.

«Todo el mundo estaba un poco nervioso. Pero en febrero mi cardiólogo me dio el visto bueno. Hoy estoy en la mejor forma física de mi vida».

El General Lyndon Buckingham y la Comisionada Bronwyn Buckingham caminan durante la Conferencia Internacional de Líderes de 2026 en Nairobi, Kenia.
(Foto/Cortesía del Cuartel Internacional del Ejército de Salvación)


Afrontar los retos actuales con honestidad y esperanza

El General Buckingham no dudó en reconocer los retos que se avecinan. En gran parte del mundo occidental, las congregaciones se han reducido, cada vez son menos los jóvenes que se incorporan al discipulado, y el Ejército trata de encontrar formas de comunicar el concepto del pacto de manera que hagan mella en la actualidad.

«Eso significa mantenernos fieles a nuestros principios fundamentales mientras experimentamos con métodos y formas novedosas que atraigan a las generaciones más jóvenes», dijo.

Enfatizó que, durante la Conferencia Internacional de Líderes* celebrada en marzo, se analizaron a cabalidad los Pactos del Soldado y del Oficial y se evaluó si aún son eficaces, o si necesitan una reformulación y cómo pueden apoyar mejor la misión en el siglo XXI.

«Durante la conferencia ICL tuvimos un gran debate sobre estos delicados temas. En el momento de la publicación, estamos analizando las distintas respuestas y planificando nuestros próximos pasos».

En algunas regiones, sobre todo en Europa y Norteamérica, el Ejército enfrenta dificultades para reclutar nuevos soldados, formar candidatos y mantener una vida dinámica dentro de los Cuerpos. Esa realidad, dijo, exige un enfoque en un discipulado profundo, en contar historias de forma eficaz y en la innovación creativa.

Innovación sin perder nuestra identidad

Aunque está claro que se necesitan nuevos métodos, el General está igualmente comprometido en preservar la esencia del Ejército: el poder transformador de Cristo.

Él cree que el Ejército debe mejorar a la hora de contar su historia y utilizar todas las plataformas disponibles —desde el escenario y la página impresa hasta las aplicaciones y las redes — para compartir testimonios conmovedores de perdón, gracia y esperanza. Según señaló, las generaciones más jóvenes responden mejor a la autenticidad, la creatividad y a un propósito claro. La innovación es fundamental, pero siempre debemos volver la mirada hacia Jesús.

Oportunidades en el Territorio Este de EE.UU.

Al preguntarle específicamente por el Territorio Este de EE. UU., el General destacó tres necesidades urgentes:

  1. Educación: ayudar a los jóvenes a entender qué significa realmente un pacto.
  2. Sostenibilidad: crear nuevas congregaciones y revitalizar las ya existentes.
  3. Apoyo: animar a los soldados y a los Oficiales desanimados a volver a centrarse en la promesa de Dios: «Pero los que confían en el Señor renovarán sus fuerzas» (Isaías 40:31, NVI).

Les recordó tanto a líderes como a salvacionistas que reserven un tiempo de contemplación con Dios y que confíen en que Él los renovará y guiará.

El General Lyndon Buckingham dirige una sesión devocional de matutina para los delegados de los Centros de Rehabilitación para Adultos del sur de EE.UU.
(Foto de Jon Avery/Cortesía del Cuartel Internacional del Ejército de Salvación)


Una triple invitación para el Congreso de 2026

El General Buckingham envió una sincera invitación a todos los salvacionistas:

  1. Oren: pidan incansablemente a Dios para que se mueva dentro de nuestro territorio y en todo el mundo.
  2. Vengan: traigan su regocijo, sus preguntas y sus historias.
  3. Esperen: lleguen listos para que el Espíritu Santo les hable con poder.

Tras haber viajado por todo el mundo, el General ya ha sido testigo de muestras notables de renovación: jóvenes dando el primer paso hacia el oficialato, congregaciones que renuevan su compromiso con la misión y un deseo cada vez mayor por profundizar en el discipulado. Su oración va dirigida a que el Congreso agilice aún más este proceso.

Al terminar nuestra charla, la humildad y pasión del General Buckingham quedaron patentes. Su esperanza es sencilla pero profunda: que el Ejército redescubra la belleza y el poder del pacto, y que juntos asumamos lo que significa ser el pueblo de Dios en 2026 y en adelante.

¡Muchas gracias, General Buckingham! Esperamos ver cómo Dios seguirá obrando en el Territorio Este de EE. UU. y en todo el mundo.


*La Conferencia Internacional de Líderes (ICL por sus siglas en inglés), celebrada del 21 al 28 de marzo de 2026, es un encuentro periódico para los líderes de alto rango del Ejército de Salvación de todo el mundo. Convocada por el General y el Jefe del Estado Mayor, la conferencia ofrece un espacio para reflexionar, orar y discernir el rumbo del movimiento en un contexto global dinámico.  

La conferencia ofrece un foro privado donde los Comandantes Territoriales y otros Oficiales de alto rango comparten sus puntos de vista respecto a sus regiones y analizan los retos y oportunidades a los que se enfrenta el Ejército. Centrada en un sentido compartido de misión y llamado —y celebrada en la presencia de Dios— la ICL fomenta la unidad, refuerza la camaradería entre culturas y contextos, y ayuda a definir la estrategia a la vez que se determinan prioridades para los años venideros.

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